Demagogia Verbal

 




Llama la atención ver cómo aquellos que se supone representan a la sociedad, los políticos, que en teoría deberían ser ejemplo de la misma, en muchos casos resultan ser una colección bastante extravagante de fallas. En esta ocasión no caeremos en juicios históricos o morales, sólo nos concentraremos en los verbales.

 

Algunos le llaman “políticamente correcto”; pero hay veces que las expresiones que ponen de moda los políticos rayan en lo ridículo. ¡Albricias! Ya no hay prostitutas en este país; ahora hay “sexoservidoras”; pero eso es sólo el comienzo, de repente tampoco tenemos ancianos, ahora son “adultos en plenitud”, o “adultos mayores”. Si abrimos el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, nos dice que anciano es: “Dicho de una persona de mucha edad”. Hasta aquí, yo no veo en donde la palabra anciano pueda ser denigrante o un insulto para nadie, ¿porqué sustituirlo con una frase tan ridícula? ¿No será que quienes promueven esto realmente desprecian a los ancianos y por ello buscan algo que les suene “menos feo”?

 

Esto es tan ridículo, como que un niño se ofendiera que lo llamaran así y exigiera que le llamáramos “preadulto”, o alguna tarugada por el estilo.

 

El colmo fue cuando en el sexenio de Fox decidieron cambiar el nombre del INSEN (Instituto Nacional de la Senectud), por Instituto Nacional de los Adultos Mayores, con toda la carga de gastos que ello implica. Ya ni qué decir del actual gobierno que al SAE (Sistema de Administración y Enajenación de Bienes) le cambiaron el nombre por algo más… colorido: Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado

 

Regresando a Fox, muchos hicieron burla de su falta de cultura, sus palabras inventadas, su “José Luis Borgues”, entre una larga lista de etcéteras. Nadie pensaría que nuestro folklórico ex presidente dejara huella en propios y extraños; pero así fue: “Chiquillos y chiquillas”, “Ciudadanos y ciudadanas”, etcétera. La manía casi exasperante de ponerle femenino a todo grupo de personas. En español, cuando hay un solo masculino en un grupo, este grupo se expresa en masculino. Así, un grupo de 9 contadoras y un contador, se dirá “contadores”. Posiblemente usted, amable lector, podrá decir “que machista”, bueno, así es el español… ya ni mencionar el compañeres, aborto demagógico lingüistico.

 

La cuestión es que hoy en día los políticos de todos los colores caen en este feo error. A veces pareciera que, como no tienen nada que decir, llenan el espacio diciendo “hombres y mujeres” “amigos y amigas”, etcétera. Hace poco incluso compré un libro en donde caían en la aberración de poner cosas como “lector@s” como si la arroba contuviera a la o y la a… Arroba, significa en, es decir, si su correo es hipolito@hotmail, realmente quiere decir “hipolito en Hotmail”. Imagínese un libro de 700 páginas con @ en cualquier palabra que pudiera tener masculino y femenino…irritante.

 

Hoy en día, muchos en política dicen que México está preparado para tener una presidenta El gran problema es que ente, significa: “lo que es, existe o puede existir”. De esta manera, presidente es el ente que preside. No hay entas… Ok, usted podrá decirme que la siguiente candidata a la presidencia está tan entrada en la lucha por y para las mujeres que quiere enfatizar eso diciendo presidenta; aun sabiendo que lo dice mal… bueno, entonces también tendría que decir diferenta, y que va a ser muy exigenta con el cumplimiento de sus tareas… si ya empezó con los disparates de género, pues que lo haga bien ¿no cree?

 

En cualquier ámbito, la demagogia es un error, un engaño y la lengua española no es la excepción.

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